jueves, 29 de abril de 2010

Carretera austral - el verdadero viaje

Desde el Chaltén nos dirigimos al norte en bus por la Ruta 40 hacia los Antiguos. La "famosa" Ruta 40 es la carretara que va desde Rios Gallegos en el sur de Argentina hasta Salta en el norte frontera con Bolivia. Los argentinos la saben vender muy bien, pensándolo bien, ¿Qué es lo que no saben vender? si es que con ese acento ....

La verdad es que la Ruta 40, curiosa y pintoresca al principio, por su parecido con los escenarios de películas del lejano oeste, acaba resultando algo monótona al cabo de un tiempo de no ser por los vaivenes que da el autobus al ir por pedregal en vez de por asfalto.

Chile Chico es el "perfecto pueblo comunista" (como nos dijo un lugareño) ya que tiene "el colegio", "la plaza", "la tienda", "la gasolinera", "el hospital" ... En la frontera (otra vez!!!) conocimos a otros catalanes con quienes pensamos compartir coche, una vez que lo alquilásemos. Pero el alquiler de coches no fue tan fácil como creíamos. Europcar, Hertz o Pepecar no tienen sucursal en 1 pueblo de 4444 habitantes (Según http://es.wikipedia.org/wiki/Chile_Chico) así que hicimos un alto de una noche en la que entre todos hicimos una barbacoa vegetal en la cabaña que alquilamos. Por cierto, hay que destacar la cara de sorpresa e incredulidad de la dueña del super al saber de nuestra parrillada de vegetales.... "encender un fuego para vegetales sin nada de carne????!!!, ¿a quien se le ocurre?" En fin, cosas de españoles, pensaran.

Al día siguiente, después de telefonear a medio pueblo por fin dimos con quien "alquilaba" coches. En la drogería, frutería, mini-bazar, el dueño nos dice "¿veis ese coche que está delante? tomad las llaves y me pagais cuando volvaís. Y así fue cómo comenzamos nuestro viaje, con el jeep prestado y en esos caminos de gravilla, ripio que le dicen aquí.

La primera parte de la ruta austral nos dejó con la boca abierta. Comenzamos redeando montañas que bordeaban el lago General Carrera (segundo lago más grande de Sudámerica) y cada curva nos revelaba un paisaje verde luminoso, azul cielo o marrón piedra de las montañas cortadas a cuajo para construir la carretera, todo dependiendo de hacia donde dirigiese la miradao hacia donde te tornase la curva.

Al llegar a Puerto Guadal, Jordi y Julia se apearon, sorprendidos por la pintoresca aldea. Por esta zona, los diminutos, pueblos se caracterizan por las contrucciones de madera local y por la distancia de uno a otro, casi olvidados del resto del mundo ... (algunos tienen "aeropuerto" .... pero sólo para emergencias).

Nosotros nos dirigimos hacia Caleta Tortel .... eso será en la siguiente entrada ..

lunes, 26 de abril de 2010

Patagonia Sur Argentina

El calafate - Glaciar Perito Moreno
Hemos visitado el glaciar Perito Moreno, es uno de los monumentos naturales más visitados del mundo donde ves caer bloques de hielo del glaciar delante de tus narices, el tamaño es descomunal, es como ver caer edificios de 40 a 60 metros de altura.

Es alucinante, y lo tienen todo bien montado para el turismo, no te salpica ni una gota!!. Aunque tanta rampa y tanta organización le resta un poco de magia. Recomendable ir por las tardes que es cuando más trozos de glaciar caen.

El Chaltén
Cerca de El Calafate, unas 3 horas en autobus es cerca en estas latitudes, está el llamado Paraiso del Trekking argentino, El Chaltén. Alsfaltaron la carretera hace bien poco, 2 años, y el pueblo está viviendo un auge repentino que no todos están de acuerdo, pero que contribuye a la bonanza económica del lugar. "En cuanto pongan el primer semáforo me marchó" nos contaba amenazante el mecánico del pueblo.

Casi todas las rutas parten del mismo centro del pueblo y tienen diferentes dificultades, la magia del sitio es que desde cualquier parte del pueblo ves el Monte Fitz Roy y/o el Monte Cerro. Las rutas son una estímulo para los sentidos ya que estamos en el otoño patagónico y tanto por el variado color de los árboles, amarillos, rojizos, diferentes tonos de verdes, como por encontrarte cara a cara con un pájaro loco o carpintero con sus ruido al picar el árbol. Todo esto hace que las rutas sean mucho más amenas.

El otro encanto del lugar que no gusta tanto y que puede pasar en otoño es el mal tiempo. Los primeros días el tiempo aguantó, pero los últimos días en el pueblo llovía y en las rutas y en las cimas nevaba. Así que desistimos de ver el Fitz Roy reflejado en el lago. Además estabamos empezando a tener complejo de cabras montesas sin bajar de los montes. El hecho de haber estado de fiesta el día anterior hasta las mil con las catalanas y otros viajeros (franceses y catalanes) NO fue importante en no subir a la montaña.

Aprovechamos el día para confraternizar con los locales, muchos de ellos asombrados y emocionados de la presencia de una gallega de Galicia!! (la tercera en 8 años), por lo cual nos ganamos unos tés y unas galletas de gorra. Además de eso, la lectura ("Patagonia Express" de Luis Sepúlveda, "Patagonia" de Bruce Chatwin y "el vasco de la carretilla" libros que ayudan a comprender estas tierras) y el descanso fueron nuestra actividad principal del día.