martes, 20 de julio de 2010

Y por fin...Perú

Desde Arica, ciudad aparecida en medio del desierto, empobrecida y olvidada,y antiguo campo de batalla de las guerras de Perú contra Chile, subimos en tren hasta Tacna,y al entrar en esta primera ciudad Peruana,los railes pasan entre las casas y las calles, como si de un tranvia se tratase.

Dejábamos así atras dos de los paises mas "europeizados" de America Latina, Chile y Argentina, y asi como vamos entrando en el Peru, volvemos a colocar la riñonera debajo de la camiseta para esconder el dinero, la mochila pegada al cuerpo y hacia delante, y los ojos en todas partes.

"En Perú no debeis fiaros de nadie, y menos de los taxistas", nos dice el conductor del primer taxi en el que nos montamos. "Tened mucha precaucion: Mirad siempre si hay alguien en el maletero,y que tenga el numero del taxi atras y a los lados".

Estos meses me habia ido olvidando de ese sentimiento, de lo horrible que es caminar con tension por un lugar, desconfiando de la mayoría de la gente con la que te cruzas por la calle.

En nuestros primeros dias en Perú, llegamos a un restaurante en el que el dueño nos invitó a media botella de Pisco y a un par de entrantes sólo por darle conversación, el propietario de nuestro hostal nos rebajó un poco el precio de la habitacion porque "parecemos buena gente" (ademas de esperarnos despierto a las 4 de la mañana, que llegaba nuestro autobus), y en un pueblo remoto un chico nos ofrecio quedarnos en su casa a dormir, donde fuimos invitados por otra familia a cenar en su casa y beber con ellos en la fiesta local.

Así pues, qué decir, que a pesar de nuestros prejuicios y precauciones, nos encanta El Perú nada mas llegar,y su gente también.

Cuánto más nos adentramos en él,más nos alejamos del mundo "hasta ahora conocido": así como en las poblaciones más grandes se ven aún las construcciones vestigio de la colonización, la cultura peruana es realmente genuina, y notaremos un gran cambio en esto.

La mayor pobreza tambien se percibe nada mas entrar.
Tacna es una especie de puerto franco, y aqui vienen todos chilenos a comprar más barato, una especie de Andorra Peruana, vamos.
Nosotros nos sentimos tentados, pero preferimos no detenernos aqui: ya habiamos caido en Ciudad del Este (Paraguay), y comprado un movil con wifi que resultó ser mas falso que los billetes del monopoly,...y que a los dos meses ya no quiso funcionar (no le llamemos estafa,...llamemosle mala elección comercial).

Y como ya me he enrollado, dejaremos para el proximo capitulo nuestra épica inmersion en plenos Andes, Cotahuasi y el Valle de los Volcanes.

jueves, 15 de julio de 2010

San Pedro de Atacama

Llegamos a San Pedro en bus desde Antofagasta. La verdad que tienes la sensación de llegar a un oasis en mitad de un desierto. Cuando llegamos, además del calor nos encontramos con Belén que llevaba varios días por allí después de visitar el norte de Argentina.

Se puede decir que San Pedro vive por y para el turismo, por lo que los alojamientos son caros, la comida es cara, los restaurantes son caros y las excursiones suelen ser caras... a no ser que en el albergue donde estés te alquilen bicicletas a 0 euros el día.

Para lo pequeño que es San Pedro tiene muchas cosas atrayentes en sus alrededores. Desde una ciudadela Inca, un cañón en forma de S infinita, una valle de la luna, otro valle de la muerte (no porque el calor te mate sino por ser el antiguo camino de salida del pueblo y solían fallecer las reses que pasaban por allá), los geiseres a mayor altitud del mundo (4200 m.s.n.m. - metros sobre el nivel del mar), lagunas con fauna, volcanes de 5000 m.s.n.m. y más altos y lagunas con tal cantidad de sal que no te hundes ni queriendo.

El primer día nos aclimatamos a la altitud, 2400 m.s.n.m. y que mejor que coger un par de bicicletas y darnos una vuelta por las 4 calles del pueblo y visitar una ciudadela y el cañón del diablo. Allá nos fuimos con nuestras energías, llenos de agua, comida (por si acaso pasa algo que nos pille fuertes) y nuestros mapas.

La primera parada fue en la Pukara de Quitor. Antigua ciudadela, con vistas de la entrada norte a san Pedro. Buenas vistas y varias curiosidades como las caras de indios en esculturas a la entrada de una cueva.

Después de unos kilómetros más nos encontramos con un río que atravesaba la carretera, por más que recorrimos la ribera arriba y abajo la única manera de seguir nuestro camino era cruzarlo. Así que lo cruzamos y seguimos pedaleando hasta un tambo, literalmente unas piedras en mitad de una montaña donde antiguamente habría una torre o algo así. Después de reponer fuerzas, nos adentramos en el cañón del diablo, llamado así por vete a saber por qué. Es una cañón estrecho, con muchos recovecos y donde se puede entrar en bici con cuidado ... de no pichar la rueda!!! (¿a quién le pasaría?!!).

Con mucho calor, sin agua y con un cabreo de aupa, nos volvimos a San Pedro andando hasta que una furgoneta recogió la bici pinchada y nos encontramos en el pueblo.

Al día siguiente visitamos los geiseres del Taito, un verdadero espectáculo de la naturaleza. El único problema es que sólo se ven a primera hora de la mañana, por lo que hay que darse un madrugón de padre y muy señor mio. Pero el sitio merece la pena. Lo que se ve son pequeñas fumarolas que salen de la tierra, y las origina la lava que va por debajo del agua que esta casi en la superficie. Muy muy bonito. Además, si eres valiente, te puedes dar un baño termal allí mismo. Después de visitar una aldea de camino a San Pedro llegamos al albergue con ganas de descansar por el madrugón.

El tercer día tocó de nuevo coger las bicicletas y dirigirnos a los ojos del Cejar, unas lagunas altamente saladas donde es más fácil leer el periódico dentro del agua que buscar pulpos en ellas. El único peligro es inclinarse demasiado hacia delante, con lo que te ahoges metiendo la cara en el agua. Es tal la cantidad de sal, que cuando sales tienes una costra blanca ... que no ayuda en nada a pedalear. La vuelta se hizo dura, además de por esta costra, por el calor y por unos perros que intentaron intimidarnos (lo consiguieron) y casi mordernos (la rabia es la única o de las únicas enfermedades mortales en un 100% de los casos y los perros chilenos no creemos que se vacunen de ello).

Esa misma noche viajamos hacia Arica, ciudad que hace frontera con Perú, no sin antes parar en Calama para cambiar de autobús y conseguir el mayor descuento en transporte en todo el viaje, a excepción de cuando hemos hecho dedo.

sábado, 10 de julio de 2010

Llai llai - La serena - Valle del Elqui - antofagasta

Desde Valparaiso nos fuimos a Llai Llai o Llaillay o Llay-llay (viento-viento). La verdad, no creo que Llai Llay venga en muchas guías de viajes, así que la razón por la que fuimos allá fue vistar a un amigo, Guille, que vive allá desde hace tiempo con su mujer Celia y sus dos hijas. La verdad que fue un verdadero lujo el convivir con ellos unos días y ver como es la vida de una familia en esa parte de Chile. Además estuvimos un par de días de entre semana, con lo que pudimos ver como funcionaba su escuela, los niños están para comerselos!!!. un verdadero placer.

Además de dar una vuelta por el pueblo, el sábado nos fuimos a una especie de self-service o tenedor libre, donde degustamos sabrosos asados y ensaladas... umm, que rico!! Y el domingo vistamos el parque las palmeras, donde toda la montaña esta repleta de palmeras chilenas, un paisaje donde de cualquier esquina nos puede aparecer un dinosaurio... muy lindo.

De Llay-llay nos dirigimos temporalmente de vuelta a Santiago de Chile, estuvimos de gestiones laborales pero todas sin fruto así que dirigimos nuestros pasos a La Serena. Como su nombre indica, una ciudad muy tranquila con atractivos más importantes el casino, la comida, el museo histórico y la playa.

En el museo vimos otro Moai, el más viajado de todos los Moais, ya que estuvo por España, Italia y Francia hasta acabar en el museo. El casino es una gran edificación nueva y poco atrayente, pero con buenos postres y mucho vicio. Además nuestra couch era asidua al sitio porque los domingos por la noche siempre daban buenas premios!!! y eso hay que aprovecharlo (nosotros sólo tuvimos el premio de 1 baño gratis).

En la población más cercana tienen una mega-hiper cruz (sin llegar a la del Escorial) en homenaje al Papá Juan Pablo II y a los obispos y arzobispos del país. Lo mejor de ello son las vistas.

De aquí nos fuimos al valle del Elqui, famoso por los viñedos y por la fabricación de pisco, bebida tradicional chilena en disputa con Perú por el origen de la misma. Es sorprendente los diferentes tonos de color que presenta el valle, desde el verde manzana de las hojas en plena fotosíntesis, al amarillo amarronado de las hojas ya secas con el color arena o rojizo de las montañas que rodean el valle, todas ellas sin un atisbo de verde, ni siquiera los cactus o palmeritas manchan las laderas de verde.

Como era lunes!!!!! ... la pisquera principal estaba cerrada, así que nos fuimos a una más pequeña y más artesanal, y la verdad, el pisco con sus 40º estaba ESPECTACULAR!!! Así que no pudimos resistirnos a comprar una botella (que por cierto, era muy chula).

Por lo noche, visitamos un centro de observación astronómico (que no astrológico). Vimos estrellas, constelaciones, planetas como Marte y Venus y los agujeros que tiene la Luna, IMPRESIONANTE!!! Es algo que si no lo ves o te lo explican no le das la importancia que tiene. Altamente recomendable a pesar del frío.

Nuestro siguiente destino fue Antofagasta, así como suena no tiene pinta de ser una ciudad bonita y, sinceramente, no lo es. El couch que nos acogió no estaba (curra en una mina 8 días y descansa 6) y nos acogieron sus padres. Todo un lujo de familia, encantadores, su madre cocina maravillosamente y nos chupamos los dedos en cada comida. Su padre, con muchas historias que contar sobre Chile y con más energía que Montse y yo juntos. Fue un verdadero placer compartir con ellos esos días. Nos enseñaron la Portada, una formación rocosa en la costa y visitamos la playa donde van de vacaciones, en donde vimos el piure en roca y un montón de conchas de ostiones (mini vieras).

Ahi conocimos a la otra Monserrat Alvarez .... presentadora de programas de investigación en Chile!!.

Nuestro camino nos llevó a San Pedro de Atacama, de los desiertos más secos del mundo y donde se pueden visitar más que ese atractivo turístico.... pero eso será en el siguiente capítulo!!!


jueves, 24 de junio de 2010

SANTIAGO, VALPARAISO Y MAS ALLA

From blog pucon

From blog pucon

From blog pucon

From blog pucon


Santiago de CHile es una ciudad de 4-6 millones de personas, que nos sorprende por varias cosas: Primero, porque el nivel de contaminacion es tan alto que el cielo no es azul, sino gris, y no permite ver con claridad los cerros que rodean la ciudad. En dias de "alta contaminacion" anuncian que matriculas de coches no pueden salir a la calle, y a los niños no se les permite hacer gimnasia en los colegios (para no tragar mas dioxido), segundo, porque parece una ciudad muy tranquila para lo grande que es, y no tan caotica como podria suponerse.

Nuestro hostal ofrece tapones para los oidos, y su "hora de silencio" es la 1pm, asi que sabemos que habr{a fiesta.

El centro historico de santiago muestra grandes edificios coloniales, pero muchos estan cerrados todavia debido a los daños que dejo el terremoto de febrero. Desde Puc{on, donde el terremoto se ha sentido, hemos viajado 700 km de golpe, he ignorado la zona del epicentro, ya que la gente todavia esta recobrandose, y no le haran gracia los turistas. En Santiago no se han caido demasiadas casas, segun nos cuentan Chile esta bien preparada para los terremotos, aunque lo peor fue el Tsunami que llego desoues, cuando por error humano habian desactivado la alerta, y la gente habia vuelto confiada a sus casas.

Es por eso que la ciudad da algo de pena, paseando por lugares malogrados, y pensando que hace cuatro meses no eran asi. Sin embargo, los chilenos te lo cuentan y siguen viviendo como si nada. De hecho, esa noche bebimos un litro de la bebida de moda "terremoto", aunque si no te gusta, siempre puedes puedes tomar una replica (un vaso).

De Santiago se puede destacar el museo Precolombino donde te enseñan bastantes cosas sobre las culturas anteriores a la Inka, que como eran los que "estaban aquí" cuando llegó Colón, a veces hacen olvidar todo la amalgama de culturas y sociedades que convivían en América Latina, antes del siglo XV.

Una de las recomendaciones a hacer sobre comida en Santiago es ir a comer al mercado de pescados, que está muy cerca de la plaza de armas. Allí comemos mariscos variados (almejas, choros, choritos y piure - especie de almeja que contiene muchísima cantidad de yodo, es como chupar un clavo literalmente).

Una de las tardes vemos un documental de Isabel Buss llamado "Mujeres pioneras" que cuenta la emocionante historia de mujeres actuales siendo pioneras en la tierra que dejamos hace tan poco en el sur del país, la patagonia chilena.

El domingo es día de asado, así que el couch surfer de Belén nos invita a comer al cerro de San Cristobal, desde donde se divisa toda la ciudad. La idea de couchsurfing no deja de alucinarnos: como sino, ibamos a estar compartiendo carne, vino y música de guitarra con un grupo de chilenos a los que ni siquiera conocíamos, increible pero cierto.

Poco queda por hacer en Santiago así que nos dirigimos a Valparaiso. Allá Carlos un chileno que ha estudiado en Lugo, está encantado de poder ayudar a unos "gallegos" y nos acojerá casi una semana en su casa. Todo un placer compartir comidas y tragos con él y con Karen.

Valparaiso es un enjambre de casas de colores colgadas de los innumerables cerros que rodean y conforman la ciudad. El centro se compone de varias calles en las que hay miles de puestos callejeros donde todo se puede comprar y vender, desde lechugas, maquinillas de afeitar, libros hasta todo tipo de inventos que nunca adivinarías para que sirven.

Los ascensores típicos son de subida en diagonal, hacen que esta ciudad patrimonio de la humanidad sea amable con cualquier tipo de turista o vecino. Estos ascensores te suben a los distintos cerros desde donde las vistas de la ciudad son espectaculares.

Nos encantó "la Sebastiana", una de las casas de Pablo Neruda en Chile. En ésta se ve el gusto por la decoración que cultivaba uno de los 2 premios nobel de literatura, la otra es Gabriela Mistral.

Esta ciudad tiene unas cuantas casas viejas, así que desgraciadamente también se pueden ver muchos desperfectos provocados por el terremoto, y el gobierno no da abasto para limpiar y arreglarlo todo a pesar de la sorprendente capacidad de recuperación que ha dado el país (el primer día de clase escolar fue 1 mes después del terremoto y asistieron a clase el 90% del alumnado a sus nuevas aulas o a las antiguas ya restauradas).

Entre Viña del Mar y Valparaiso, hay una, digamos, sana rivalidad, una tiene fama de cara y elitista, la otra de trabajadora y barata. En medio del camino que une a ambas existe un Moai regalado por la Isla de Pascua a Valparaiso en su 450 aniversario de fundación.

Belén está con otro couchsurfer que nos invita a su casa de cena y de allí a tomar unos tragos, un miercoles cualquiera con más couchsurfers de la zona, esto no para de sorprendernos. Disfrutamos de la noche de la ciudad con una variopinta vida nocturna.

jueves, 17 de junio de 2010

PUCÓN O COMO VER UN VOLCÁN ACTIVO SIN SALIR QUEMADO

Seguimos subiendo por Chile y el siguiente destino es Pucón, donde se encuentra situado el volcán Villarica. El culo lo tenemos cuadrado después de otras tantas horas de viaje en bus.

Pensabamos parar en el pueblo de Villarica, pero ni era tan barato como nos dijeron ni estaba tan cerca del volcán, asi que nos fuimos a Pucón a alojarnos. Allí un nos alojamos en un caliente y limpio albergue con unos dueños majísimos (él era ludópata y ella alcohólica pero era super amables) que nos tenían la estufa de leña caliente 24 horas y controlaba que no se metieran más israelitas en las habitaciones de lo que habían pagado.

El segundo día las condiciones meteorológicas no eran las adecuadas y no pudimos subir al volcán, así que nos fuimos al parque de Huerquehue (o algo parecido), acompañados por Santi e Irene, puertoriqueña que estaba haciendo un estudio sobre cómo vive el tiempo la gente de diferentes partes del mundo, y cómo se adaptan a la vida en diferentes circunstancias, por ejemplo, en esta parte del mundo, cómo se adaptan a vivir con volcanes activos a su alrededor (volcanes y terremotos , que vida más dura la de los chilenos!!).

En el parque los árboles tienen unos colores increibles y las cascadas y lagos son de cuento de hadas. Y conocimos las araucarias, un árbol típico de la zona y con muchas puntas (vamos un árbol nada abrazable).

Al día siguiente, el tiempo seguía malo, así que nos entretuvimos en unas termas naturales. Ya al cuarto día pudimos subir al volcán. No se puede subir por tu cuenta, tiene que ir con un guía autorizado, además que se necesita ropa técnica para la ascensión, Son 5 horas de subida y las últimas 3 horas es sobre hielo.
No es una tontería de subida, aunque a la vez está pensado para turistas. Así que asequible al fin y al cabo, porque se va a un ritmo adecuado. Aun así, caminando por primera vez con cranpones sobre hielo casi abandonamos, la noche anterior llovió y dejo más hielo y además hacia mucho viento, era muy díficil avanzar.Hubo 10 minutos de incertidumbre, pero llegamos a la cima sin problemas (2880 mts de altura).

Al llegar a la cima debes tener cuidado con respirar el azufre que desprende la boca del volcán. Lo que no tiene precio es ver la lava saltar en el cono volcánico, IMPRESIONANTE E INDESCRIPTIBLE!!!. Eso sí, enseguida para abajo que entre el azufre y la demora en la subida, no podíamos entretenernos.

La bajada fue mucho más divertida: nos tiramos por enormes toboganes de nieve y hielo volcán abajo, sorteando piedras e israelitas maleducados. Te ponían una especie de raqueta en el culo y hacia abajo sin parar. La bajada fueron 2 horas.

En fin, definitivamente éste fue un momento Bucay, que acabamos de celebrar comiendo unos garbanzos con chorizo que desde España no probabamos.

sábado, 12 de junio de 2010

EL BOLSÓN Y BARILOCHE (ARGENTINA) - PUERTO VARAS Y CHILOÉ (CHILE)

Lo importante fue que a la mañana siguiente estábamos en El Bolsón, pueblo hippie y tranquilo, que duerme entre montañas pobladas de Cipreses amarillos en el otoño, que es en la estación en la que estamos. Por supuesto, aquí nos volvemos a encontrar con Amparo y las catalanas, como si del destino se tratase.

Tambien con Hugo, de quién nos habíamos separado por la mañana, 200 kilómetros antes. Con él y su amiga Jazmín nos fuimos a tomar la cerveza artesana típica de El Bolsón. Probamos…unas cuantas, ¡vaya! (picante, de chocolate, frutas,…).

Al día siguiente alquilamos un coche los cuatro visitando el Lago Puelo, el Bosque Tallado y La Casacada Escondida, en donde todos leimos al entrar el mismo cartel de “Cuidado, ladrones”, no le hicios caso; y cuando volvimos al coche nos habían robado las mochilas: Nada imprescindible, pero el resto de la noche se perdió dando parte en la comisaría (habían detenido a un loco que se pasó dos horas golpeando y gritando fuera de sí que lo sacasen de allí).

Para “celebrar el suceso” nos fuimos de parrillada al restaurante “A Punto” (¡sublime churrascada!), y donde el camarero catalán –Oliver- nos invitó a un par de botellitas de cava porque “comparto vuestro sentimiento.

Al día siguiente volvimos con la policía al lugar de los hechos, en acto inútil.
Lo que nos quedaba por ver en este pueblo era la jineteada dominical: Fiesta popular argentina en la que los gauchos montan caballos salvajes. También nos intentaron envenenar con mal vino, y resucitamos con la Carne a la Estaca y el choripán.
Por la noche nos fuimos a Bariloche, donde nos esperaba Belén.

En Bariloche, la conocida Tierra de los Lagos, visitamos el cerro Campanario, el cerro Otto e hicimos una parte del “recorrido chico” (recorrido entre lagos). Estos paisajes se parecen mucho a Suiza, incluso las casas y sus tejados de dos aguas.

Volvemos a toparnos con israelitas en el albergue. Hay muchísimos por aquí. Nos comentan que su gobierno, terminados los dos o tres años de servicio militar obligatorio, les paga un viaje a la Patagonia, o a Tailandia; asi que se pasan el día buscando la manera de pagar lo menos posible en todo lo que hacen, y sorprendentemente ganan a los españoles en este menester. Eso sí, por aquí, la Patagonia extensa, la gente no les tiene demasiado aprecio, tanto por su forma de viajar, como por su carácter cerrado, sobretodo si viajan en grupo.

Se rumorea que no están aquí por casualidad: Existe la teoría subversiva de que Israel está mandando a tanta gente a la Patagonia para incentivarlos a comprar tierras y llegar a crear un estado sionista, en el lugar donde está el bien del planeta que en el futuro será más cotizado: el agua.
En Villa La Angostura visitamos el bosque de los Alerces Milenarios (lo que es curioso debido a que no suelen formar bosques, sino que se encuentran mucho mas esparcidos en el terreno).

Y al día siguiente entrábamos nuevamente en Chile, llegando a Puerto Varas, ciudad vacacional por excelencia de esta parte del país. Conseguimos una buena foto del Volcán Osorno, y vimos las típicas casas de arquitectura germánica que conforman el casco histórico del pueblo.

De aquí nos partimos al día siguiente hacia Chiloé, isla de la parte norte de la patagonia que es como Galicia (quisieron llamarla nueva Galicia, pero el nombre no cuajó), verde, bonita, llena de marisco y dicen que lluviosa. Digo que "dicen" porque a nosotros nos tocó sol en los 2 días que estuvimos. También dicen que Chiloé tiene 2 estaciones: la de invierno y la estación de tre y que acá llueve 13 meses al año. Castro es la ciudad importante de la isla y visitamos las típicas casas construidas sobre el mar, al parecido a Venecia (salvando las diferencias).

Al día siguiente vimos más construcciones típicas en Achao, una de varias islitas, y allá comimos Curanto. El curanto es un plato "endémico" de la zona, consiste en cocinar marisco, carne y verduras, todo junto enterrado y cocinado con piedras calientes. Además pedimos un entrante de erizo, con un sabor a mar era muy intenso.

Dejamos Chiloé con la sensación de que está tierra tiene mucha magia y tesoros por conocer como su cultura propia y la calidez de su gente.

miércoles, 9 de junio de 2010

susto o muete de frío en la frontera

A la mañana siguiente nos levantamos sin ganas de mucho, sobretodo y una indigestión nocturna patatera que no dejó dormir a nadie y obligó a frecuentes paseos al baño y encendiendo todas las luces de la casa por las historias de fantamas que nos contaron el día anterior.

Sin embargo, el resto del día nos lo pasamos muy bien debido a la gente con la que nos fuimos encontrando.

Para empezar, ya de mañana, pidiendo que nos llevasen al pueblo fronterizo de Futalefú (nuestro destino será Bariloche en Argentina) nos llevó un aspirante a conductor de rallies que también llevaba a Hugo, un canario que también está recorriendo todo el continente americano, pero su destino final es Alaska.
Tras 2 horas de espeluznante viaje a 90-100 km por hora por carreteras de gravilla de 1 carril con frecuentes cambios de rasante y curvas cerradas llegamos a Santa Lucía, donde nos apeamos y quedamos medio tirados esperando el autobus que venía de otro pueblo con dirección a Futalefú, aunque sin horario fijo. Allí conocimos a un escritor de libros de viajes, Nacho Docavo Alberti, que estaba recorriendo la carretera austral de norte a sur y estaba tan perdido como nosotros.

Nacho nos enseñó fotos y videos de El Chaltén soterrado hace 2 años por las cenizas del volcán Chaltén que todavía sigue echando humo. Lo más increible es que la gente sigue queriendo vivir ahí, a pesar de que el gobierno haya construido otra ciudad a 100 km de distancia, y se niegue a suministrar electricidad u otras infraestructuras, por considerarlo peligroso.

¿Y a vosotros os afectó el volcán islandés? ¿Porque volvió loco el tráfico aereo, no? POor aquí piensan que "bah, eso son tonterías".

Bueno, pues volviendo al caso, después de horas de espera y cuando intercambiabamos las ideas sobre Chatwin y su libro "Patagonia" aparece el bus. Nos despedimos de Nacho y en el bus conocemos a 2 señores argentinos que desde el primero momento nos creemos que son un duo cómico sacado de "Les Luthiers".

Al llegar a Futalefú nos sorprendió la noticia de que no había bus a Argentina hasta dentro de 2 días. Llevabamos con nosotros a un grupo de israelitas que vínieron en el bus, pero en cuanto supieron que no había bus, se lanzaron a la salida del pueblo a hacer autostop. Así que a nosotros nos quedaba sólo encontrar un transporte o taxi, pero no era fácil, para 5 personas y a 2 horas de cerrar la frontera, nadie se atrevía a llegar hasta el primer pueblo argentino ya que no tendría tiempo de volver. Al final, conseguimos a alguien que nos llevara, al menos, al puesto fronterizo chileno. De allí pasamos andando al puesto fronterizo argentino pensando que allá tendrían el teléfono de un taxista de Trevelín (primer pueblo argentina) pero ...... no lo tenían. Así que allí estabamos 5 adultos a 40 kms del primer pueblo, sin vehiculo y con la frontera cerrada sin poder volver a Chile.

El único coche que pasó llevaba a 2 isrealitas como "paquetes" así que no había mas opciones que esperar que algún taxista viniese desde Trevelín si el conductor del último coche le avisaba. Pero ¿se arriesgaría in taxista a viajar de noche 1 hora para no encontrar a nadie? Si no, quedaba la opción de "dormir" en 1 camping, sin tienda ni saco ninguno de los 5.

Gracias a licor café y algo de comida soportamos el tiempo de espera. Como no llegaba nada de ayuda y sí llegaba el frío, los gendarmes argentinos se "apiadaron" de nosotros y llamaron a un compañero para que nos hiciera de conductor. La diferencia con los gendarmes chilenos es que el argentino es que le "ayudamos" con la "gasolina", es decir, que nos cobró 150 pesos. Lo importante es que llegamos a Trevelín.

La pregunta es, ¿veís a un guardia civil español transportando a 2 españoles y 3 extranjeros que se hayan en la frontera por su irresposabilidad y que les cobre 150 euros? Creemos que la respuesta es no, pero quien sabe.

PD: esa noche dormimos en el mejor hotel de todo el viaje y además, teníamos el desayuno incluido!! un buffet libre!! deluxe.