sábado, 22 de mayo de 2010

Cueva de la manos - Chile Chico

Aquí va un ejemplo más de la pésima estrategia turística chilena. Nos pasó al volver a Chile Chico. Comentamos a alguien que queríamos ir a Argentina a visitar la archiconocida cueva de las manos (50 euros la entrada y es una réplica, la verdadera sólo es para investigadores) pero nos "daba paja" (dar pereza) los 400 kms que tendríamos que recorrer solo para el caso. Fuimos remitidos a Ferdinando que "sabe como llegar" a la cueva de las manos de Chile Chico. Sólo él.Ni siquiera los de la oficina de información turística. De hecho, se dice que Ferdinando se encargço de retirar las señales que habían para llegar hasta ella.

Después de contactar con Ferdinando, nos dijo que la visita constaba de una caminata de 10 kms, donde además de la cueva, se podía ver el valle de la luna, la piedra enclavada y diversas aves (condores en vuelo bajo, aguilas, ...), todo ello por 25 euros.

Así que decidiendo entre 400 kms de "nada" y 50 leuros o un presunto ladrón de señales, nos decidimos por la segunda opción.

Y desde luego que valió la pena. El caso es que las Pinturas Rupestres que buscábamos están en cuevas en un monte al que hay que subir en una caminata, están expuestas casi al aire libre, abiertas a cualquiera que alcance a llegar hasta allí, sin ningún tipo de protección, como si tuviesen el mismo valor que una pintada callejera.

En la cueva encuentras pinturas de 2 épocas, de hace más de 9000 años y de hace 1500 años. En el periodo intermedio debió de haber unas cuantas erupciones volcánicas que impidieron a los Tehuelches habitarlas. Las pinturas que se ven son animales, alguna cosa medio geométrica y manos positivas y negativas (mancha de las manos en la pared o color soplado sobre la mano, dejando el negativo de la mano en la pared). El tamaño del animal dibujado se refería a la tamaño del rebaño de guanacos, y la longitud del cuello indicaba la distancia de la cueva a la manada. Las manos eran una parte del ritual de la tribu, siendo el jefe el que marcaba la primera mano y a su lado los guerreros, por encima los ancianos, después las mujeres y ,por último, los niños.

Al parecer los Tehuelches pueden considerarse una raza perfecta, tenían buena organización social, no permitían matrimonios si entre los cónyuges existían menos de 5 grados de parentesco (para evitar consanguinidad), medían entre 2,20 y 2,40 metros, Sí, sí, habeís leido bien. No caminaban, iban al trote, y en caso de correr, podían llegar a los 100 km por hora (según el guía).

Como casi siempre, los britanicos estuvieron por acá y se llevaron un "trocito" (1 metro cuadrado de pared con pinturas) de pared para examinarlo...ahora todavia está en el British Museum, y sin fecha de vuelta.

YT, ademas de aprender tantísimas cosa, y enseñarnos otras como la misteriosa piedra enclavada (que nadie sabe quien la puso ahí, ni con qué fin,... ni siquiera el que averiguó la velocidad a la que corrian los Tehuelches ... por cierto, a ver si nos encontráis en la base en la foto), nidos de halcón sobre mierda milenaria de águila (en el que las aguilas dejarian de anidar para siempre si uno de nosotros nos acercasemos demasiado, dejando rastro de nuestro olor).

Por la noche, sin jeep ya, dormimos en Coyahique, "la gran metrópolis de la Patagonia", en un hostal en el que casualmente nos volvimos a encontrar con Jordi y Julia. Un hurra por los encuentros casuales del Camino.

viernes, 21 de mayo de 2010

El tramo final de la Austral - Puerto Tranquilo y la Catedral de Mármol

Subiendo otra vez hacia norte, como imagináis aun por la Carretera Austral, nos encontramos a 2 chicas y 5 niños haciendo dedo. Nos detenemos para explicarles que no podemos coger a tanta gente, su equipaje y el nuestro, pero su capacidad de persuasión es mayor "es que sino, tenemos que dormir aquí, y mañana no llegamos al colegio...y María tiene un examen".

Así que, por el bien del examen de María, vimos como la "tribu de los Braley" se las arreglaban para hacerse sitio en la parte trasera del coche.

De nuestra conversación, ambas partes salimos sorprendidas: Ellos, de cosas lejanas como que en España hubiese vacas lecheras (pero no dromedarios), y que coincidiésemos en hervir la leche recién ordeñada. A nosotros nos sorprendió que sólo hubiese "e1 bus del domingo", y que las dejase tiradas porque no había sitio, haciendo un huequito para el marido, que sí que se fue p9orque tenia que trabajar.Otra cosa que nos llamó la atención es que no tuviesen "chanchos" (cerdos) por la zona "porque son sucios".

Al llegar al pueblo-destino,Crochrane, 70 km de gravilla después, la familia nos invita a tomar mate y leche recién ordeñada en su casa. Además aprovechan para reírse de nosotros porque no sabemos el ritual que hay que seguir para tomar mate.(Solo decir "gracias" cuando no quieres mas, no pasar la "calabaza" sin terminar,etc).

Llegamos a Puerto Tranquilo, y después de una noche de mil estrellas y cientos de ladridos de perro, vimos un lindo amanecer a la orilla del lago. Nos dirigimos a ver el Monte San Valentín (el más alto de la Patagonia) y su Glaciar, disfrutando por el camino del misterio de su paisaje.

De vuelta, visitamos las Cuevas y la Catedral de Mármol, para lo cual un lugareño nos llevó en barca por el segundo lago más grande de Sudamérica, enseñándonos las increíbles formaciones rocosas que el viento y el agua han esculpido durante tantos años en la roca. Alucinante fue meternos con la barca entre los pasadizos, columnas y bóvedas, y más lo fue porque es otro de los hitos no contaminados (o bendecidos) por el turismo en Chile. En verano es un destino espectacular, ya que se recorre en kayak, pero ahora el agua está congelada!!

domingo, 16 de mayo de 2010

Carretera Austral - El verdadero viaje II

Nosotros nos adentramos en la Patagonia profunda, conducir por la carretera austral nos estaba haciendo creer que viajabamos en el tiempo. En la primera emisora AM que conseguimos localizar escuchamos una radio-novela, lo que confirmó esta anacrónica sensación. Pero la segunda emisora encontrada, nos trasladó también de lugar, ya que era el mismo Concello de Lanín, Pontevedra, informando de los nuevos voluntarios contratados para el camino de Santiago (Creemos que esto es lo que se llama "Aldea Global"!!!).

En Caleta Tortel aparcamos en el estacionamiento antes de entrar en el pueblo, ya que en el pueblo no hay calles sino paseos de madera (10 kms), pero eso lo descubrimos al día siguiente, ya que eran las 10 de la noche y no se veían más que las de unas casas y conseguimos cenar gracias a la amabilidad local. La cena, a pesar de sus creencias religiosas y ser Sábado Santo, consistió en carne y loco mayo (marisco de la zona con Mayonesa) exquisito.

Después de descansar en el "hotel de 1000 estrellas" (es lo bueno de tener alquilado 1 jeep 4x4) descubrimos porque se le llama "Caleta" y el encanto de sus pasarelas.

Aquí todo esta hecho de madera: casas por fuera y por dentro, estructuras, protectores de chimeneas, tejados, columpios, macetas, estatuas ....
Aunque parecía pequeño,a priori, la verdad que después de cada esquina extendia sus pasarelas de caleta en caleta,desapareciendo de nuestra vista de tanto en cuanto.

Enfrente el mar entraba al puerto esquivando una mutitud de islas espectacularmente montañosas.

La carretera les había llegado apenas 6 años, por lo que la oferta turística está en pañales (demostrado con nuestra imposibilidad de tomar un café antes de la 1pm y al final, tomarlo en el salón de 1 casa que tenía un cartel de hospedaje en su exterior). Sorprendentemente no todo el mundo está contento con el progreso que llegará por la carretera (antes necesitaban 3 horas de barca para llegar al cruce más cercano,ahora en coche son sólo 30 minutos).

La comidilla en todos los lugares de la Patagonia Chilena es "las represas"(presas hidroelectricas). Hidroaisen, empresa de Endesa, tiene 1 plan para crear 4 represas por "acá". Mucha gente está en contra y otros tantos a favor.

Los argumentos en contra serian que laconstrucción traería a más gente de fuera, con el consiguiente deterioro del entorno; además,lapresa forzaría a algunos a mudarse, aparte del perjuicio en el ecosistema porque las represas vendrian acompañadas de 3600 torres eléctricas parar llevar laelectricidad al norte del país.

Los argumentos a favor son que se crearían nuevos puestos de trabajo en la zona, se mejorarian las infraestructuras y la vida seria mucho menos dura.
Todas ellas válidas.

Al salir de Tortel en dirección Sur nos encontramos con uno de los pasajes más hermosos: un desfiladero altísimo,como una herida en la montaña. Repleto de árboles secos inclinados por la fuerza delviento. Por un lado el río, a unos 100 metros, y por otro lado una pared casi vertical, y la carretera, por donde se pudo hacer.

Llegamos a Puerto Yungay,último Lago a cruzar, para llegar a la zona más austral de la Carretera. (Villa O´Higgins es el Punto final por ahora, aunque en 10 años está planeado que llegue hasta Torres del Paine).

Nosotros decidimos volver al norte, Puerto Tranquilo como siguiente destino.

jueves, 29 de abril de 2010

Carretera austral - el verdadero viaje

Desde el Chaltén nos dirigimos al norte en bus por la Ruta 40 hacia los Antiguos. La "famosa" Ruta 40 es la carretara que va desde Rios Gallegos en el sur de Argentina hasta Salta en el norte frontera con Bolivia. Los argentinos la saben vender muy bien, pensándolo bien, ¿Qué es lo que no saben vender? si es que con ese acento ....

La verdad es que la Ruta 40, curiosa y pintoresca al principio, por su parecido con los escenarios de películas del lejano oeste, acaba resultando algo monótona al cabo de un tiempo de no ser por los vaivenes que da el autobus al ir por pedregal en vez de por asfalto.

Chile Chico es el "perfecto pueblo comunista" (como nos dijo un lugareño) ya que tiene "el colegio", "la plaza", "la tienda", "la gasolinera", "el hospital" ... En la frontera (otra vez!!!) conocimos a otros catalanes con quienes pensamos compartir coche, una vez que lo alquilásemos. Pero el alquiler de coches no fue tan fácil como creíamos. Europcar, Hertz o Pepecar no tienen sucursal en 1 pueblo de 4444 habitantes (Según http://es.wikipedia.org/wiki/Chile_Chico) así que hicimos un alto de una noche en la que entre todos hicimos una barbacoa vegetal en la cabaña que alquilamos. Por cierto, hay que destacar la cara de sorpresa e incredulidad de la dueña del super al saber de nuestra parrillada de vegetales.... "encender un fuego para vegetales sin nada de carne????!!!, ¿a quien se le ocurre?" En fin, cosas de españoles, pensaran.

Al día siguiente, después de telefonear a medio pueblo por fin dimos con quien "alquilaba" coches. En la drogería, frutería, mini-bazar, el dueño nos dice "¿veis ese coche que está delante? tomad las llaves y me pagais cuando volvaís. Y así fue cómo comenzamos nuestro viaje, con el jeep prestado y en esos caminos de gravilla, ripio que le dicen aquí.

La primera parte de la ruta austral nos dejó con la boca abierta. Comenzamos redeando montañas que bordeaban el lago General Carrera (segundo lago más grande de Sudámerica) y cada curva nos revelaba un paisaje verde luminoso, azul cielo o marrón piedra de las montañas cortadas a cuajo para construir la carretera, todo dependiendo de hacia donde dirigiese la miradao hacia donde te tornase la curva.

Al llegar a Puerto Guadal, Jordi y Julia se apearon, sorprendidos por la pintoresca aldea. Por esta zona, los diminutos, pueblos se caracterizan por las contrucciones de madera local y por la distancia de uno a otro, casi olvidados del resto del mundo ... (algunos tienen "aeropuerto" .... pero sólo para emergencias).

Nosotros nos dirigimos hacia Caleta Tortel .... eso será en la siguiente entrada ..

lunes, 26 de abril de 2010

Patagonia Sur Argentina

El calafate - Glaciar Perito Moreno
Hemos visitado el glaciar Perito Moreno, es uno de los monumentos naturales más visitados del mundo donde ves caer bloques de hielo del glaciar delante de tus narices, el tamaño es descomunal, es como ver caer edificios de 40 a 60 metros de altura.

Es alucinante, y lo tienen todo bien montado para el turismo, no te salpica ni una gota!!. Aunque tanta rampa y tanta organización le resta un poco de magia. Recomendable ir por las tardes que es cuando más trozos de glaciar caen.

El Chaltén
Cerca de El Calafate, unas 3 horas en autobus es cerca en estas latitudes, está el llamado Paraiso del Trekking argentino, El Chaltén. Alsfaltaron la carretera hace bien poco, 2 años, y el pueblo está viviendo un auge repentino que no todos están de acuerdo, pero que contribuye a la bonanza económica del lugar. "En cuanto pongan el primer semáforo me marchó" nos contaba amenazante el mecánico del pueblo.

Casi todas las rutas parten del mismo centro del pueblo y tienen diferentes dificultades, la magia del sitio es que desde cualquier parte del pueblo ves el Monte Fitz Roy y/o el Monte Cerro. Las rutas son una estímulo para los sentidos ya que estamos en el otoño patagónico y tanto por el variado color de los árboles, amarillos, rojizos, diferentes tonos de verdes, como por encontrarte cara a cara con un pájaro loco o carpintero con sus ruido al picar el árbol. Todo esto hace que las rutas sean mucho más amenas.

El otro encanto del lugar que no gusta tanto y que puede pasar en otoño es el mal tiempo. Los primeros días el tiempo aguantó, pero los últimos días en el pueblo llovía y en las rutas y en las cimas nevaba. Así que desistimos de ver el Fitz Roy reflejado en el lago. Además estabamos empezando a tener complejo de cabras montesas sin bajar de los montes. El hecho de haber estado de fiesta el día anterior hasta las mil con las catalanas y otros viajeros (franceses y catalanes) NO fue importante en no subir a la montaña.

Aprovechamos el día para confraternizar con los locales, muchos de ellos asombrados y emocionados de la presencia de una gallega de Galicia!! (la tercera en 8 años), por lo cual nos ganamos unos tés y unas galletas de gorra. Además de eso, la lectura ("Patagonia Express" de Luis Sepúlveda, "Patagonia" de Bruce Chatwin y "el vasco de la carretilla" libros que ayudan a comprender estas tierras) y el descanso fueron nuestra actividad principal del día.

lunes, 19 de abril de 2010

La Gran Evasión: Argentina otra vez

Aquella noche nos habian reservado la mejor cama. Aun así no pegamos ojo, asi que intentamos irnos al Calafate en bus. Sin embargo la ausencia de billetes, y la amorosa resistencia de nuestros anfitriones hizo que nuestra unica opcion posible fuese la huida, "la gran evasion".

Asi que nos posicionamos de incógnito en la salida del pueblo, con las esperanzas puestas en que algún "auto" nos llevase al otro lado de la frontera, a 200 kilómetros.

Domingo por la mañana, fuera de temporada, ya estábamos advertidos de que "nadie va para allá". Durante un rato, los pocos coches que salian del pueblo hacia el desierto Patagónico, lo unico que hacian era disculparse por no poder llevarnos.Cuando nos acercaron al puesto fronterizo, habia poco mas que un local de souvenirs-cafeteria-ventadepasajes y un gendarme mas aburrido que nosotros, "es que los 3 buses del dia ya han pasado. Nadie pasa por acá", asi que nos estuvo informanco de las relaciones socioecómicas y políticas de Chile con sus paises aledaños (nada buenas, por cierto, aunque nos quedamos tranquilos de saber que el rearme armamentístico de de Chile "siempre será con caracter defensivo").

Llegaron algunos buses con turistas, asi que el gendarme se fue a trabajar, y nosotros a la cafetería. Allí habia un chofer argentino, Juan, que iba de regreso al Calafate, nuestro destino, pero que no podia pasar con pasajeros por la aduana, ya que solo tiene permitido llevarlos a Chile, pero no de vuelta a Argentina. Convenimos con él que caminaríamos con nuestras mochilas un trecho de los 7 kilómetros que separan el puesto fronterizo chileno y el argentino, hasta desaparecer de vista del primero, y allí nos dejaría antes de llegar a la segunda, y volvería a recogernos algo más adelante.

El plan llevado a la práctica fue un poco mas problemático:En el lado Chileno, ningun problema, ya que nuestro colegita el gendarme no tuvo ningún escrupulo en saltarse a toda la cola de turistas franceses que esperaban el sello de su pasaporte y hacer nuestros trámites primero (por cierto, qué buena educación la de los franceses); pero a los argentinos se les hacia raro 2 mochileros andando por una carretera de gravilla, cuando el siguiente pueblo está a 50 kilómetros.
Salimos de allí lo antes posible, y a las 4.30 estábamos en el Calafate, casi a la misma hora que Belén y Amparo habian llegado en el bus.

sábado, 17 de abril de 2010

Puerto Natales y Torres del Paine - Patagonia sur chilena 2 .. (uff que titulo)

A medida que se alarga el viaje, los paisajes van cambiando (por ejemplo, hoy vimos como todavía un soldado chileno manejaba un vehiculo teledirigido buscando minas antipersona), pero si hay algo que se repite son las mismas caras de los mochileros en cada pueblo.

Así que cuando llegamos a la casa de nuestro anfitrión en Puerto Natales no nos sorprendió encontrarnos a las catalanas Sandra y Marina; aunque fue mayor la sorpresa al ver que además que la familia Albornoz (2 adultos, 4 hijos, 1 perro de 3 patas y un gato) tenían acogidas a otras 10 personas además de nosotros 4. Cuando llegamos se nos ofreció una habitación con 2 camas individuales y un sofa para los 4, aunque al volver de nuestra vuelta por el centro, ya había 3 turcos ocupando el sofa.

La "cena internacional" incluyó platos de diferentes países y en ella nos informamos de posibles rutas que podíamos hacer en el parque nacional del Paine, considerado el paraiso del trekking en Chile y reconocido internacionalmente. Por cierto, aunque la cena estuvo bien nos quedamos con ganas de probar la especialidad regional, ostiones con queso.

A las 7 am del día siguiente cogimos el bus al parque con nuesta provisiones, con nuestros bastones y serias dudas sobre nuestra capacidad o no de culminar los 5 días de ruta por el Paine.

El primer día fue el más díficil ya que incluía una subida de 6 horas con 1 desnivel de 800 metros de altitud. Eso si, los paisajes fueron impresionantes, subiendo la primera montaña tenías una visión general del valle, en cuanto la ladeabas entrabas en un "mundo de hobbits" donde nos sentímos diminutos: enrtamos y salimos de 1 bosque frondoso, vadeamos un río y finalmente, quasi-escalamos un pedregal para encontrarnos de frente con la majestuosa vista de las torres, con el lago verde turquesa a sus pies. ¡¡¡Valió la pena!!!

Por la noche nos alojamos en un refugio de montaña (no es la ieda española de refugio, se parece más a un mini hotel de lujo donde se paga por todo, pero era eso o tienda de campaña y ... ahora en otoño y en los andes, las noches no son de bermudas y tirantes ..). La gente del albergue no eran muy amigables, más bien secos. No entendemos su mala cara cuando intentamos calentar una lata de alubias en 1 estufa de leña, ¡¡ somos españoles!!

El segundo día se suponía más facil, ya que la mayor parte del camino era bordeando un lago glaciar, sin embargo la última parte se nos hizó muy díficil debido a los fuertes vientos. Lo mejor del día fue el amanecer donde disfrutamos de un arco iris como dibujado por un niño pequeño, naciendo en el lago y acabando en la montaña.

El tercer día, se trataba de subir al mirador francés, con vistas al glaciar de mismo nombre y estruendosos aludes como banda sonora. Enhorabuena a Belén que llegó al mirador Británico y consiguió una vista envolvente de las montañas. El refugio de esa noche, fue uno de 5 estrellas con internet y todo!!.

El cuarto día, el camino nos llevaba al glaciar Grey, menos espectacular que el famoso Perito Moreno, merece la pena por ser menos visitado y además tuvimos la suerte de poder coger trozos de hielo en nuestras manos. Esa noche compartimos brebajes varios (vino y pisco sour) con una pareja chilena y fuimos "calientes" a la cama.

El quinto día fue la vuelta a la civilización pero no antes de echar un último vistazo al macizo montañoso y admirar la famosa vista de "los Cuernos del Paine" después de un paseo en catamarán por el lago.

La llegada a casa de los Albornoz fue un shock de pasar de la tranquilidad de la montaña al barullo de una casa siempre llena (esta noche eramos 25 ya que la perra había tenido crias en nuestra ausencia). El plato caliente que nos esperaba en la mesa al llegar no tiene precio.